Diario Aquishow. Villa María
Martes 16 de Septiembre de 2014
Buscar:
Principal Cine Musica TV Espectáculos Cultura Radio Autos Motos Encuestas
Translate to:  

Rodrigo De la Serna

"El rol de San Martín fue la responsabilidad más importante de mi vida"

El actor Rodrigo De la Serna, quien encarna al General José de San Martín en la película "Revolución, el cruce de los Andes", aseguró que "fue la responsabilidad más difícil e importante" que tuvo en su vida.
"Rescato haber participado de esta película en este contexto histórico regional y latinoamericano", afirmó el actor Rodrigo De la Serna sobre el film que se estrena el jueves y en la que se reconstruye la gesta épica y la esencia de la cruzada libertadora.

"Fue la responsabilidad más difícil e importante que recibí en mi carrera y valoro haber sido parte de este proyecto en este momento de resignificación de símbolos, de argentinidad y de revisionismo histórico", relató De la Serna en diálogo con Télam.

La trama aborda el histórico cruce de la cordillera de los Andes que realizó San Martín junto a su ejército en 1817 a través de los vagos recuerdos de un anciano, Manuel de Corvalán (Juan Ciancio), quien se desempeñaba como su amanuense y secretario personal cuando era tan solo un niño.

El anciano, quien oficia como hilo conductor del relato, rememora con nostalgia los distintos momentos de la grandiosa travesía mientras es entrevistado por un periodista en 1880 cuando los restos de José de San Martín son repatriados en barco desde Francia.

El filme, dirigido por Leandro Ipiña bajo la supervisión de Tristán Bauer, redescubre la figura de uno de los hombres más importantes de la historia argentina, sus profundas convicciones de conformación de la patria, su enérgico carácter y a la vez a un ser humano con dudas y temores.

"Revolución...", que cuenta con una impecable factura técnica, gran despliegue de vestuario, un cuidado uso del lenguaje y notables actuaciones, fue realizada en el marco de la celebración del Bicentenario y producida por la Televisión Pública, Canal Encuentro y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.

De la Serna, quien participó en filmes como "Diarios de motocicleta", "Crónica de una fuga" y "Boca de Fresa" , protagoniza la ficción "Contra las cuerdas", que se emite por la Televisión Pública y ya comenzó las grabaciones de la nueva ficción de El Trece, "El puntero".

-¿Qué significó participar de este proyecto?
-Me interesa mucho la historia y si bien estaba al tanto de lo que significaba la figura de San Martín, tuve que profundizar mucho más.

En el contexto actual tuvimos una libertad absoluta para trabajar y resignificar la figura de San Martín ya que es un momento donde la integración latinoamericana empieza a ser efectiva y eso es muy valioso.

Después del país que diseñó (Bartolomé) Mitre que era más aislado, de fronteras cerradas, mezquino, oligárquico y genocida y teniendo en cuenta que otro país es fundado luego de la Guerra del Paraguay, el proceso de organización de (Julio Argentino) Roca y el genocidio en la Conquista del Desierto, resignificar la figura de San Martín era algo que los argentinos nos debíamos.


-¿Qué representa para vos la figura de San Martín?
-San Martín es un emblema de lo que somos capaces como pueblo, se puso a la vanguardia de una revolución continental desde el lugar más remoto, más pobre y más humillado del continente, supo ver estratégicamente la coyuntura ideal para lograr lo que logramos.

San Martín levantó un ejército desde el barro mismo, buscó la integración y levantó la moral de todo un pueblo. Llevó a cabo una revolución de clases y de castas y fue un gran líder de esta región y quien empezó la revolución sudamericana.

Recién ahora, después de 200 años, estamos viendo esa integración en la región que personas como San Martín, (Simón) Bolívar y (José Gervasio) Artigas soñaron.


-¿Qué diferencias refleja la película respecto de la historia que nos relataron durante años?
-En primer lugar nos negaron el color de la piel de San Martín y es algo que todavía hay que decir, se lo ha europeizado y él era sudamericano.


En la película se rescata una identidad más profunda, sin levantar ninguna bandera, sino que a San Martín se lo quita del bronce y del mármol, se lo ve humano, con sus dolencias físicas y con sus paranoias de estratega. En su cerebro descansaba la estrategia de libertad de todo un continente, esa presión en un solo ser humano.

Es una película honesta y muy genuina, en la que se combina un elevado sentido cinematográfico con una profunda responsabilidad con la historia argentina y un gran respeto al público.

-¿Sentís un compromiso personal con el momento y la coyuntura actual de Argentina?
-Sí, me parece que hay una coyuntura interesantísima, recuerdo la época del menemismo y crecer como adolescente en esa época fue muy triste. Creo que a partir de 2001 hubo un despertar en la conciencia de mucha gente.

Me interesa involucrarme con lo que está pasando, no solo a nivel macro político, sino también con lo que pasa inmediatamente cerca de mi casa. Siento un compromiso social y como actor además de entretener está bueno generar algún tipo de reflexión.


Fuente: Télam


(Se ha leido 291 veces.)
Permitida la reproducción citando la fuente: www.aquishow.com.ar

Compartir en Facebook
Agregar Comentario:
Su Nombre:
Título del comentario: (opcional)
Comentario:

* Cualquier comentario que contenga insultos, agravios, mensajes racistas, spam o no guarde relación con el tema tratado, será borrado inmediatamente.
 

Comentarios de nuestros lectores: (1)
IMPORTANTE !!! Diario Aquishow NO tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite, Diario Aquishow se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina.
La madre de San Martí­n
Por: Karina Bonifatti el 19-04-2011 a las 11:25
www.madresdeproceres.blogspot.com

Capí­tulo 2: Gregoria Matorras (¿o Rosa Guarú?) (Fragmentos)

2

GREGORIA MATORRAS (¿O ROSA GUARÚ?)



...cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible y calla...

RAFAEL ALBERTI (Nocturno)


(...)

Le lleva meses al matrimonio acostumbrarse al cambio. Pero el cuarto hijo no tarda en llegar: en 1776 −cuando la Corona inventa ese engendro administrativo llamado Virreinato del Rí­o de la Plata− Gregoria da a luz en Yapeyú a Justo Rufino.
¿Y el prócer?
Nace dos años después, cuando Gregoria Matorras está por cumplir 40 años y Juan 50. Esto si damos fe a que José Francisco de San Martí­n nació el 25 de febrero de 1778, cosa que no se sabe porque el acta de bautismo[1] resultó ser una invención.
¿Por qué habrí­a de inventarse el acta de bautismo de San Martí­n?
Para salvar la laguna documental del origen del Padre de la Patria (no solamente se destruyen pruebas, también se fabrican). La verdad es que después que los portugueses incendiaron y saquearon el pueblo de Yapeyú, el 13 de febrero de 1817, el acta de bautismo real nunca se encontró.
Y con esto hay un problema, porque la identidad de San Martí­n está en disputa: no se sabe si fue el quinto hijo de Gregoria Matorras y Juan de San Martí­n, o si fue el hijo único de la unión clandestina entre Rosa Guarú y Diego de Alvear.
Sostienen la hipótesis de la madre india diversos documentos y especialmente la tradición oral:

(...)

Se hace demasiado hincapié en que San Martí­n era un hombre discreto y reservado. Lo era. Pero eso no quiere decir que siempre fuera grave. También era muy vital, gracioso, cuando querí­a y con quien querí­a. Probablemente con quien más se riera fuera consigo mismo. Se nota eso en su correspondencia. Por ejemplo, en una carta que Carlos de Alvear le mandó ufanándose de sus propios éxitos, San Martí­n anotó en el margen una observación burlona: “Ni Napoleón”.[2]
¡Para sí­ mismo!
Reí­rse solo también es discreción.
Dicen que San Martí­n era solitario, que tení­a muchos enemigos, ¡pero son buenos signos!
Como sus costumbres: remendaba su ropa y sus zapatos, cosí­a personalmente los botones de su camisa. Si la mesa de su despacho cojeaba, no compraba otra: le poní­a dos patas nuevas. En esto gastó una vez 2 pesos y 4 reales.

(...)

Un mes después, en septiembre de 1779, el Virrey ordena la libertad de los presos, advirtiéndoles que vivan en orden y previniendo a Juan guardar los fueros de los caciques, que era lo que le correspondí­a como Teniente Gobernador, y no dar causa a que los naturales se alterasen.
Vamos, Teniente... −más o menos fue el tono.

Gregoria vuelve en noviembre.



Pero los problemas siguen, hay discordias, los indios sospechan que les están robando.
¡Estos indios!
En enero de 1780 se ordena un inventario. Lleva meses.
Juan consigue que el Cabildo de Yapeyú acredite su buen desempeño. Dice el papel: “...ha sido [su gestión administrativa] muy arreglada, y ha mirado nuestros asuntos con amor y caridad sin que para ello faltase lo recto de la justicia y ésta distribuida sin pasión, por lo que quedamos muy agradecidos todos a su eficiencia”.
En enero de 1781, Gregoria se va para siempre de Yapeyú con su familia, no sin antes prometer a Rosa que volverá por ella.
Rosa empieza a esperar.

(...)

1822. El 15 de octubre, Mary Graham recibe en Valparaí­so una comitiva encabezada por Centeno. En su diario personal anota que Centeno llegó “acompañado de un hombre muy alto y de buena figura, sencillamente vestido de negro, a quien me presentó como el general San Martí­n”. De sus ojos: “son oscuros y bellos, pero inquietos; nunca se fijan en un objeto más de un momento, pero en ese momento expresan mil cosas”. De su cara y forma de hablar: “Su rostro es verdaderamente hermoso, animado, inteligente, pero no abierto. Su modo de expresarse, rápido, suele adolecer de oscuridad; sazona a veces su lenguaje con dichos maliciosos y refranes. Tiene grande afluencia de palabras y facilidad para discurrir sobre cualquier materia”.

Mary Graham deja testimonio además del misterio de su nacimiento: “...en Sudamérica se considera a San Martí­n como de raza mixta” (mixed breed). Y en la versión que publica en Londres dos años después, acota en una llamada al pie: “Nunca he podido averiguar con exactitud ni el lugar de su nacimiento ni su verdadero parentesco”.
Discreción, la de San Martí­n, pero no gravedad altisonante.
¿Pero de qué hablaba? Esa tarde, cuenta Mary, los contenidos de la conversación fueron cambiando; hablaron de temas filosóficos y religiosos; y al parecer, San Martí­n y Centeno se burlaron con gusto de frailes, protestantes y deí­stas. Después comentaron las causas de la revolución en Sudamérica, y tras una breve interrupción para tomar el té, San Martí­n habló de medicina, lenguas, climas, enfermedades, y por último sobre antigüedades, principalmente del Perú. Acerca de su partida de Lima, contó en esa reunión que solí­a disfrazarse de paisano para visitar las fondas y oí­r las charlas callejeras sobre él. Cerciorado de esta manera “de que el pueblo era ahora bastante feliz y no necesitaba ya su presencia”, pudo dar por cumplida su misión.[3]
Otro escenario, enero de 1813: “...el mismo San Martí­n en persona, disfrazado con un poncho y un sombrero de campesino, seguí­a desde la orilla con el grueso de su fuerza oculta la marcha de la expedición, acechando el momento de escarmentarla, caminando tan solo de noche para precaverse de los espí­as” (Mitre).
¿Quién puede asegurar que San Martí­n no haya ido disfrazado a ver a Rosa Guarú en algún momento de su vida?

(...)

Rosa murió en Aguapé, a dos leguas de Yapeyú, a los 110 años.
El pueblo de Aguapé ya no existe, pero los vecinos tienen identificada su tumba. Uno, Francisco Sampallo, recuerda que cuando era mensual del terreno que ahora en parte es de él, la dueña lo mandaba a limpiar de maleza el campo “desde la tumba de Rosa Guarú”, situada en una esquina del cementerio.
Hay dos lugares más donde podrí­a estar enterrada.

En el viejo cementerio de Aguapé, al pie de su lápida, alguien colocó una cruz de hierro forjado. Son tapias ya grisáceas. No se ven inscripciones. Hay yuyos por todos lados. Es bella la foto.



Me gusta pensar que, además de ser común en la zona la longevidad, a Rosa le quedó el impulso de la espera, del reencuentro con el hijo, y que por eso le costaba morirse, y se pasó de largo...







[1] Publicada en 1921 por fray Reginaldo de la Cruz Saldaña Retamar en revista Ensayos y rumbos, N° 9 (Buenos Aires); reproducida por Virgilio Martí­nez de Sucre, La educación del Libertador San Martí­n, 1950, pág. 7. Rodolfo Pacheco, en 1977, expuso las razones para desechar esa acta de bautismo en el artí­culo “Una incógnita en la vida del Libertador”, publicado en Todo es Historia, N° 123, argumentando que el propio Saldaña se habí­a rectificado por escrito. Guillermo Polombo, en Revista del Notariado N° 864 (2001) y en Historiografí­a Rioplatense N° 6 (2002), cita y aclara también el caso. (En Chumbita, El secreto de Yapeyú, pág. 215).


[2] Ibí­dem, págs. 126-127.
[3] Lo de Mary Graham está en Chumbita, El secreto de Yapeyú, pág. 161.


BIBLIOGRAFíA

Astesano, Eduardo B., La movilización económica en los ejércitos sanmartinianos, Buenos Aires, El Ateneo, 1951.

Balmaceda, Daniel, Romances turbulentos de la historia argentina, Buenos Aires, Norma, 2007.

Binayán Carmona, Narciso, Historia genealógica argentina, Buenos Aires, Emecé, 1999.

Carranza, Adolfo P., San Martí­n, Buenos Aires, Imprenta de M. A. Rosas, 1905.
_____, Patricias Argentinas, Buenos Aires, 1910.

Chávez, Fermí­n, “La historia poco conocida de San Martí­n”, entrevista en http://www.elhistoriador.com.ar

Chumbita, Hugo, El secreto de Yapeyú, Buenos Aires, Emecé, 2001.
_____, “El viaje del Libertador hacia sus orí­genes”, revista Veintitrés, Buenos Aires, 15 agosto de 2002.

Cutolo, Vicente Osvaldo, Nuevo diccionario biográfico argentino (1750-1930), Buenos Aires, Elche, 1975.

Galasso, Norberto, Seamos libres y lo demás no importa nada, Vida de San Martí­n, Buenos
Aires, Colihue, 2000.

Garcí­a Hamilton, José Ignacio, Don José, La vida de San Martí­n, Buenos Aires, Sudamericana, 2000.

Gual í­ Jaen, Ricardo (Juan Garcí­a del Rí­o), Biografí­a del General San Martí­n, Buenos Aires, Imprenta de la Biblioteca Nacional, 1950.

Lesser, Ricardo, La infancia de los próceres, Buenos Aires, Editorial Biblos, 2004.

Mansilla, Lucio V., Retratos y recuerdos, Buenos Aires, Paradiso, 2005.

Moreno, José Luis, Historia de la familia en el Rí­o de la Plata, Buenos Aires, Sudamericana, 2004.

Ortega Peña, Rodolofo; Duhalde, Eduardo Luis, El asesinato de Dorrego, Buenos Aires, Peña Lillo Editor, 1965.

Parodi, Lautaro, Leyendas indí­genas de la argentina, Buenos Aires, Ediciones Libertador, 2005.

Pasquali, Patricia, San Martí­n confidencial, Buenos Aires, Planeta, 2000.

Sosa de Newton, Lily, Diccionario biográfico de mujeres argentinas, Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Vidas de grandes argentinos, Tomos 1 y 2, Buenos Aires, Ediciones Antonio Fossati, 1960.

Wilde, Guillermo, Los guaraní­es después de la expulsión de los jesuitas: dinámicas polí­ticas y transacciones simbólicas. Revista Complutense de Historia de América, 2001, 27: 69-106.

www.pagina12.com.ar/especiales/sanmartin/pag07.htm

www.sanmartiniano.gov.ar/ (Instituto Nacional Sanmartiniano)



Noticias relacionadas:
Más Noticias:
18-08-2014 Llega a los cines "Relatos Salvajes", la nueva película de Damián Szifrón
06-08-2014 "El amor y otras historias", con fecha de estreno para el 16 de octubre
05-08-2014 "Refugiado" de Diego Lerman, ganó el premio Itamaraty
31-07-2014 Se estrena “Nosotros…los amantes” de Alejandro Ullúa
10-07-2014 Un orgullo argentino que se ratifica en las primeras cifras de Latinoamérica
29-05-2014 La cartelera de cine se renueva
20-05-2014 MUJERES CON PELOTAS
17-04-2014 Finalizó el rodaje de la gran producción “El Desafío” con Nicolás Riera, Rocío Igarzabal, Gastón Sofritti, Darío Lopilato y Diego Ramos.
08-04-2014 El cortometraje argentino “La Reina” fue distinguido en el festival internacional de Friburgo, Suiza
07-04-2014 El cine argentino se llevó 3 galardones en la Primera Edición de los Premios Platino


Titulares diarios de Diario Aquishow en su email
Ingrese su Email:

Ver mapa más grande